Herejias - Pedro Meyer

Estimados amigos:

El próximo mes, más de 60 museos alrededor del mundo mostrarán simultáneamente la exposición Herejías.

Este número es realmente menos importante que algunos de los conceptos detrás de este proyecto. Permítanme explicar.

TODAS las exposiciones son diferentes entre sí. Cada museo hizo su propia selección de impresiones, según el tamaño de sus espacios, de su público y la clase de interés en la fotografía que el curador de cada museo deseaba expresar.

Museo de Arte de Zapopan Museo de Arte de Zapopan

Museo de Arte de Zapopan
Zapopan, Jalisco, México
 
Espacio destinado a la exhibición Herejías


El proceso de curaduría comenzó con 21 curadores que hicieron una selección de 1,600 imágenes de un total de cerca de 310,000 imágenes. A su vez, los 60 curadores de los museos hicieron sus elecciones en base a esta selección.

Pero aparte de este desfile de cifras que, después de todo define solamente parámetros y nada más, surge un tema muy interesante.

¿Quién define mi trabajo?

La experiencia ganada durante este proyecto me ha enseñado que de hecho, la noción tradicional de un curador o dos que definen el trabajo de un artista, fue siempre una propuesta poco realista, pero nosotros no teníamos una manera de poner esta noción verdaderamente a prueba.

Históricamente no son pocos los curadores que han tenido un papel fundamental en el éxito de las carreras de ciertos artistas. Uno puede ver esto en el contexto de cómo se ha ejercido el poder en el mundo del arte. El único problema con tal estructura, es que los curadores quitaron todo el poder a los artistas durante años. En algunos casos los curadores cobraron igual o mayor importancia que los artistas que presentaban, hasta el punto de que, en algunos casos, las exposiciones situaban a los curadores antes que a los artistas.

Pienso que en la mayoría de los casos la contribución de curadores es muy importante, pero no al grado al que se llegó. Se convirtieron en los que supuestamente orientaban el rumbo del mundo del arte, y al hacerlo ejercieron demasiado control sobre la libertad creativa que todos los artistas debieran tener. Me aventuraría a decir que su influencia coartó a muchos fotógrafos de seguir su propia voz interna. Algunos estilos eran impulsados para arriba, otros para abajo o a los lados, según los intereses de los mercados, en lugar de respetar los intereses genuinos de los artistas.

La Camarada
El proyecto Herejías es una prueba fehaciente de que pueden haber muchos puntos de vista sobre el conjunto de una obra, y que todos estos diversos puntos de vista, en este caso, quedan representados con la presencia de las exposiciones de todo el mundo. Ni siquiera yo coincidí con todos los criterios que llevaron a los curadores invitados a hacer sus elecciones, sin embargo siempre tuve claro que éste era el riesgo que corría si quería explorar, el dar tan amplia libertad a todos los curadores y ver qué podía ocurrir.
  La Camarada 1979 © Pedro Meyer
Curador: Martin Lister
De la Galería: Imágenes de Europa


Finalmente, creo que este proyecto probará que una obra determinada, en este caso la mía, se puede percibir y presentar de muchas y muy diversas maneras. Sin duda, algunas podrán ser mejores que otras, pero una cosa nos quedará como concepto: los autores, fotógrafos, artistas, o como quiera que se nos quiera llamar, necesitamos de los curadores, sin duda, pero el punto de vista de un curador es solo una de las muchas visiones posibles, y esto se debe entender como tal. Debieran ellos constituirse en un elemento fundamental del mecanismo para llevar las obras ante el público, mas no en el motor en sí mismo. Sin embargo, los artistas mismos no carecen de culpa en este asunto, ya que demasiado a menudo han sido participantes que entusiastamente entregan su trabajo como si éste fuera simple materia prima para el trabajo de alguien más.

Sé bien que la naturaleza herética de mis declaraciones será cuestionada y criticada, precisamente por aquellos cuyo poder se pone en un entredicho por mis comentarios. No eximo a la comunidad artística de lo que ha ocurrido tampoco, porque finalmente los curadores no han actuado por si solos.

Afortunadamente ninguno de los curadores que colaboró en el proyecto Herejías corresponden a los criterios antes citados. Al contrario, su espíritu de trabajo en equipo, y de saberse compartiendo sus visiones con otros colegas, dieron espacio a la posibilidad de ofrecer la diversidad de puntos de vista que fue lo que ha distinguido este proyecto. A ellos quedo profundamente agradecido por aportar sus conocimientos y su visión, su generosidad de espíritu al compartir todo con nosotros de la manera como lo hicieron.

Y a todos aquellos curadores que no responden a estos criterios, les extiendo una cordial invitación para compartir algunas de sus consideraciones respecto a los temas que aquí he planteado.

En el próximo boletín de noticias usted tendrá más información sobre otros aspectos del proyecto Herejías, específicamente del libro que acaba de salir de la imprenta.

Reciban mis mejores saludos,

Pedro Meyer

La profecia Muchos dioses

La profecía 1985/1993 © Pedro Meyer
Curador: Fernando Castro
De la Galería: Estados Unidos
 

Muchos dioses 2005 © Pedro Meyer
Curadora: Elizabeth Ferrer
De la Galería: Religión

www.pedromeyer.com
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