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CONFERENCIA 7
Título
La lectura e interpretación de la imagen fotográfica
en la actualidad
Público:
A toda persona que desee entender mejor lo qué significa
leer u observar imágenes en la pantalla a diferencia
de verlas en una publicación o una pared.
Objetivo:
Con el auge de la fotografía digital, hoy en día
se producen millones de fotografías cotidianamente que
se insertan en pantallas y redes de comunicación cibernéticas.
La mayoría de los que producen esas imágenes
desconocen que una fotografía, generalmente, necesita
estar ligada a otras o a un contexto como la palabra o un sonido,
pues corre el riesgo al no estar anclada, de perder su significado
y su sentido.
Una persona que observa una imagen que no fotografió o
que no lo representa, puede imaginarse las intenciones del
fotógrafo, pero si no le llama la atención la
fotografía lo más seguro es que la deje pasar;
finalmente, hay millones de imágenes por ver. Las intenciones
del fotógrafo tal vez no se pueden entender, a menos
de que éste se encuentre presente, o haya escrito un
texto o grabado un audio o estén en una buena edición.
Debido a esto, la edición de imágenes ha sido
tan importante para los fotógrafos, debido a que es
la que le da un sentido a sus ideas.
La mayoría de las fotos que se encuentran inmersas
en sitios públicos de Internet son acomodadas por los
sistemas en plantillas para poderlas clasificar y administrar,
este acomodo lo decide el programador del portal que regularmente
sólo piensa en la funcionalidad.
Como comenta Peter Marx
en el editorial
#83:
“Cada foto es reformateada y re-contextualizada de acuerdo
a la voluntad de Facebook, sin importar las intenciones del
fotógrafo. La página es creada mediante software
que captura datos y los comentarios de un gran número
de usuarios que desconocen a los fotógrafos o sus intenciones.
El software determina el tamaño, formatos, colores,
organización y orden de acuerdo a sus propias reglas
internas. Más aún, el sistema agrega meta-datos
a la foto con los cuales ayuda (o confunde) a la interpretación
de la imagen. Cosas similares suceden en todas las redes sociales
en línea en la actualidad.”
Esto nos hace pensar en cuántas imágenes están
a la deriva, metidas en discos duros sin clasificar, o clasificadas
bajo un criterio distinto al del fotógrafo. Esto no
quiere decir que no existan propuestas muy interesantes, que
se publican en línea y que permiten que muchas personas
que antes no tenían un campo de expresión ahora
muestren sus imágenes, pero en general la publicación
es muy confusa.
El fotógrafo tiene un compromiso con su trabajo, sea
profesional o amateur y ése es comunicar ideas por medio
de imágenes. Sin ebmargo, hay circunstancias nuevas
que merecen una reflexión, como agrega Peter Marx en
la misma editorial:
“Los fotógrafos deben verse a sí mismos
como creadores de imágenes visuales. Muy parecido a
lo que hacen los guionistas, ellos se encuentran al principio
del proceso, pero muy rara vez o nunca, se involucran en el
final cuando su trabajo ya es visto por alguien. Esto podrá ser
frustrante, pero la tecnología quita cada vez más
poder a los creadores de contenido. Estas mismas frustraciones
son compartidas por músicos, cineastas, artistas y todos
aquellos cuyo medio pueda ser digitalizado.
Los fotógrafos podrán mantener todavía
alguna influencia, pero ciertamente ninguna autoridad.”
Antes se entendía que el fotógrafo no era el
que tomaba la foto solamente. Era aquel que investigaba qué fotografiar,
que reflexionaba en cómo fotografiarlo, que después
seleccionaba las mejores imágenes para transmitir sus
ideas y finalmente sabía en dónde y cómo
mostrarlas para que su visión se comunicara lo más
claro posible.
Como menciona Diego Goldberg en el editorial
#86:
“Se está produciendo un lento (?) pero inexorable éxodo
hacia los medios electrónicos. Y aún cuando el
papel de pulpa de árbol se transmute en papel de tinta
electrónica y se quiera seguir llamando papel, el hecho
es que será una de las nuevas formas que adoptarán
las pantallas. Porque de eso se trata: e-ink, iphone, tableta,
computadora, TV, pantalla plana o de proyección, vayamos
haciéndonos a la idea que este será el soporte
de difusión de la información y estos los lugares
donde la fotografía seguirá expandiéndose.
Es
demasiado obvio y no necesita explicación: una sola
imagen no alcanza para explicar un tema complejo. No todas
las fotos tienen el mismo “valor’, sea por su forma
como por su contenido. El tamaño importa y mucho. Cada
imagen necesita de un tamaño ideal para expresarse.
Una
historia, sea en el medio que sea - texto, cine, TV, música – tiene
una estructura dramática. Tiene principio y fin, desarrollo, énfasis,
elementos importantes y otros no tanto, temas centrales y temas
laterales, personajes, climas, etc. Son todas herramientas
que quien relata utiliza para transmitir mejor y de manera
más efectiva lo que quiere decir.
Mirar una fotografía es un acto “voluntario” y
el tiempo que uno elige pasar en cada una es decisivo. Uno
se detiene, penetra en ella, trata de leer, de entender, de
descubrir. Hay que descifrar la información. Esto dispara
ideas y sentimientos y a su vez esto hace que se graben en
la memoria. Aquí está sintetizado el poder de
la imagen fija.
Esta es tarea de los programadores, diseñadores, editores,
fotógrafos y escritores. Hay que repensar la utilización
de la fotografía en este nuevo medio. Debemos encontrar
otras maneras de contar nuestras historias que vayan más
allá de la secuencia de imágenes.
La fotografía está pasando por un momento de
expansión extraordinaria pero si no jerarquizamos su
utilización en los medios quedará en meras ilustraciones
para adornar las páginas web o en una versión
castrada de un programa de televisión.”
Duración:
Alrededor de una hora.
Perfil del expositor:
El expositor necesita tener conocimientos de fotografía,
de historia de la imagen fotográfica y realizar una
investigación directa con los creadores de Herejías para
entender el proyecto y poder explicarlo ampliamente.
Materiales:
Un video proyector y computadora en caso de que el expositor
lo necesite. |